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El club cuenta con más de 350 jugadores

Un caldero de fútbol base en La Algaba

Escrito por Nacho Pérez

Viernes, 03 Junio 2016 11:39
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A menos de 10 kilómetros de Sevilla, se encuentra la localidad de La Algaba. En este pueblo hispalense, nació en 1976 Diego Tristán. Desde muy temprana edad, Diego comenzó a darle patadas a un balón en el Atlético Algabeño, hasta que a los 17 años se marchó a la cantera del Betis. En las categorías inferiores del club verdiblanco creció como futbolista antes de dar el salto al Mallorca y al Deportivo de La Coruña, lugar en el que brilló llegando a ser uno de los protagonistas del Súper Dépor de principios de siglo.

Diego es un enamorado de su pueblo y siempre ha pretendido hacerse presente en su localidad transmitiendo su pasión por el fútbol que lo llevó a ser internacional absoluto con la Selección española. Tal es su amor por La Algaba y el fútbol, que Diego Tristán se hizo con las riendas del club del municipio, el Atlético Algabeño hace 4 años. “Cuando se acercaba mi retirada pensé que uno de los pasos que quería dar era hacer que todos los niños de mi pueblo se sintieran futbolistas”, nos comenta el propio Diego. Desde esta posición, pero sin dudar en ningún momento en calzarse la ropa de entrenamiento y patearse el estadio municipal, el exfutbolista algabeño ha ido ayudando a su equipo todos estos años constituyendo el núcleo futbolístico de la zona.

El club siempre ha gozado del apoyo del Ayuntamiento de la localidad, que les cede el terreno de juego, pero éste ha decidido diseñar una escuela de fútbol alternativa en la que aglutinar a niños del pueblo. Esta medida no la consideran justa desde el Atlético Algabeño, un club con más de 50 años de historia y que ha pasado de tener en torno a unos 150 jugadores hace 4 años a llevar más de 350 que, como fin de temporada, se dieron cita el pasado jueves de forma simultánea en el estadio municipal para celebrar el último entrenamiento de la campaña 2015/16 y hacer, del mismo modo, ver al consistorio del poder de convocatoria que tiene el Atlético Algabeño, que se pondría en entredicho si ese proyecto de escuela deportiva se hiciera realidad.

“Los éxitos y triunfos sin honor, son el peor de los fracasos”. Esta frase es la que adorna la salida del estadio municipal de La Algaba donde el griterío de todos los equipos que se han dado cita para cerrar la temporada de forma festiva no deja ningún segundo para el silencio. Si algo queda claro después de esta visita, es que si alguna vez el Atlético Algabeño pierde, será con honor y habiendo luchado todo lo posible, pero si vence, además de honor, se llevará el orgullo de todo un pueblo.

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El Desmarque